Antecedentes

Las normas, valores, prácticas relacionales y en general, la visión de mundo de los individuos, parten de los referentes culturales específicos del grupo social donde viven su proceso de socialización.  El ser persona, se da en espacios institucionales como la escuela, el colegio, la universidad, el campo laboral, y en núcleos más informales pero muy influyentes como en el grupo de amistades, pero sobre todo en la familia.

El ser persona en el siglo XXI, aparece hoy, frecuentemente asociado a la destrucción de valores morales y espirituales; a la falta de amor, a la ilegalidad, la violencia, el abuso a todo nivel, la decadencia de las instituciones, al consumo de drogas, la apatía, la crisis de identidad, la aculturación acelerada por telecomunicaciones, el suicidio, el alcoholismo, el abandono, la agresión, solo por mencionar algunos casos. Todo lo anterior tiene un nombre: “familias disfuncionales”.

Es primeramente en la familia, donde se dan, multitud de situaciones y causas que provocan crisis.  De tal forma, el ambiente familiar se convierte en un medio que influye en alguna forma sobre el individuo, ya sea inhibiendo o favoreciendo su desarrollo, fenómeno que ha sido observado a través del tiempo y que se expresa en el desarrollo de la sociedad misma.

Es lo anterior lo que nos lleva, desde un poco más de diez años, a ofrecer programas de liderazgo a padres de familia, liderazgo empresarial y personal docente en escuelas y colegios del país, inclusive hemos participado en el programa de mejoramiento profesional del Ministerio de Educación Pública, capacitando a Orientadores, Directores y Supervisores de Circuito, y en instituciones del plano educativo, como ministerios, clínicas, etc.

La experiencia que ha dejado lo anterior, es el haber descubierto una vía natural para llegar a nuestras comunidades, y ofrecer asesoramiento preventivo, y correctivo, en cuanto a la desintegración familiar, el abuso, la explotación de la niñez, la drogadicción en la juventud, etc.

Es en este contexto, que nace el proyecto de crear una asociación con carácter de interés social, con una clara vocación humanitaria y orientación a hacia la persona y familia, como plan de Dios.